Casi todas las sanciones que vemos no vienen de errores de cálculo, sino de presentaciones fuera de plazo. Estas son las fechas que marcan el año de cualquier autónomo o pyme.
Los cuatro trimestres
Los modelos trimestrales se presentan en los veinte primeros días de abril, julio y octubre, y en enero para el último trimestre del año. Si domicilia el pago, el plazo se acorta unos días: es el fallo más frecuente.
- Modelo 303: IVA repercutido y soportado del trimestre.
- Modelo 130 o 131: pago fraccionado del IRPF.
- Modelo 111 y 115: retenciones a trabajadores, profesionales y alquileres.
- Modelo 349: operaciones intracomunitarias, si exporta o compra fuera de España.
Cierres anuales
En enero se presentan los resúmenes anuales (390, 190, 180) y en febrero el modelo 347 de operaciones con terceros. La campaña de renta va de abril a junio, y el Impuesto de Sociedades se presenta en julio para ejercicios cerrados en diciembre, con las cuentas anuales depositadas antes.
Cómo evitar el sobresalto
Enviar la documentación en la última semana obliga a trabajar con prisa y deja fuera facturas que se podrían haber deducido. Recomendamos cerrar cada mes con la documentación entregada: el trimestre se convierte entonces en una revisión, no en una carrera.
Un calendario propio con avisos anticipados y cierres mensuales elimina prácticamente el riesgo de recargo. Es la base de cómo trabajamos con nuestros clientes.
